martes, 25 de octubre de 2016

PENSAMIENTOS


Lo que yo y usted podríamos llamar desastre absoluto, Dios puede considerarlo como un problema de nada. Él ve su vida de la manera que usted asiste a una película después de haber leído el libro. Cuando algo malo sucede, sientes como si el aire se fuera. Todas las demás personas están en seco ante la crisis que se presenta en la pantalla. Usted no.
¿Por qué?
Usted ya ha leído el libro. Usted sabe cómo él sale del apretón.
Dios ve su vida con la misma confianza.
Él no sólo ha leído su historia… Él la escribió.
Photobucket
Cuando viene de Dios es verdadero, es intenso; es el amor en el real sentido de la palabra.
Cuando viene de Dios, es inolvidable, eficaz, es único, es simplemente amor.
Cuando viene de Dios se mantiene en la santidad, en la pureza. El respeto prevalece y el cariño ennoblece.
Cuando viene de Dios, es amable, tolerable, es harto de ternura, lleno de dulzura.
Cuando viene de Dios es lleno de cariño, comprensión, compañerismo y lealtad.
Cuando viene de Dios es sellado, no hay error, no hay miedo. Es bendito, y se ha soñado.
Cuando viene de Dios, es sin duda amor.
Photobucket
Deja que Dios te siga moldeando como esa mujer virtuosa de la que habla la biblia en Proverbios 31: “Porque la estima de una mujer con un corazón conforme al de Dios sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”.
Dios quiere hacer tu corazón más como el suyo.
Eres hija de un Rey así que debes reflejarlo completamente en todas las áreas de tu vida, has a un lado todo lo que opaca ese brillo en ti, has a un lado la tristeza porque no te deja irradiar la esencia de Dios que hay dentro de ti.
Dios quiere hoy recordarte que eres bella, eres hermosa por dentro, la gente mira las apariencias pero Dios mira tu corazón, es tiempo de dejar de aparentar y que verdaderamente reflejes esa verdadera belleza que está en tu interior, todos lo verán, todos se asombrarán de tu resplandor cuando busques más a tu amado Dios, cuando pases tiempo en su presencia, el amor de Dios quiere inundarte, déjate amar por Él, abrazar por Él.
No dejes de ser una mujer con valores, una mujer de convicción, no dejes que nada ni nadie te muevan del camino que Dios te ha puesto por delante. No sigas la corriente de este mundo, no sigas el modelo del mundo en cuanto a relacionarse con los demás. Tú eres única, tú eres especial. Eres especial tesoro de Dios.
Permanece fiel, permanece firme y tendrás tu recompensa.
Nunca olvides que tú vales, vales mucho y no porque la gente te lo diga, recuérdalo, vales no porque la gente piensa que vales, tù eres lo que eres porque DIOS ASÍ TE LO DICE, vales lo que vales porque Dios te ha dado ese valor, hoy Dios quiere restaurar tu autoestima, mucha gente te ha etiquetado por el pasado que viviste, mucha gente te ha marcado con sus palabras, con el menosprecio y el rechazo pero hoy Dios quiere que tú seas restaurada, hoy Dios quiere que tú seas libre de todo eso y sana.
¡Alégrate porque tu tiempo ha llegado!
Dios te dice: “Pues mira, ha pasado el invierno, ha cesado la lluvia y se ha ido. Han aparecido las flores en la tierra; ha llegado el tiempo de la poda, y se oye la voz de la tórtola en nuestra tierra. La higuera ha madurado sus higos, y las vides en flor han esparcido su fragancia. Levántate amada mía, hermosa mía, y ven conmigo’’.
¡Guarda esta palabra en tu corazón y no la olvides!


ORACIÓN DE PRINCESA





Señor, te amo verdaderamente eres mi mejor amigo. Me llenas de ti cuando me siento sola y vacía. Me consuelas cuando lloro. Te ocupas de mí de una manera en que nadie más lo hace. Tú me conoces, y sabes de mis caídas mejor que cualquiera, sin embargo, aún así me amas. Y yo sé que tú estás conmigo dondequiera que vaya. ¡Que bendecida me siento al verme acompañada por el creador de los cielos y la tierra en mi paso por la vida.! No permitas que jamás olvide que tú estás conmigo siempre hasta el fin de los tiempos. Graba en mi mente el recuerdo de los momentos en que tú me amaste cuando yo era inmerecedora de tu amor, y de todas las veces en que me perdonaste cuando pequé contra ti. Que nunca me olvide dónde estaba cuando te conocí, y cuánto me has echo avanzar en la vida. Gracias por perdonar mis pecados. Gracias por tu presencia constante. Gracias por ser mi amigo fiel, que nunca me deja ni me abandona. En el nombre de Jesús, amén. Con amor tu princesa , que te ama cada día más. Dios del cielo, el grande y temible Dios, que guarda el pacto y la misericordia para con aquéllos que lo aman y guardan sus mandamientos. Nehemias 1:5